October 5, 2006

SensaCi0n3s 4bSuRd4s



Héme aquí, metida en casa escribiendo cuando hace ya veinte minutos que tenía que haber salido con Quike camino al gimnasio, y sintiéndome culpable por no ir a entrenar. Por algún extraño motivo tengo la sensación de estarme dejando llevar por la desidia, cuando tampoco es cierto, o por lo menos no más que otros muchos motivos para perder motivación, en este caso.
 No me apetece entrenar porque me duele la rodilla, los ligamentos no parecen tocar mucho las narices ya pero cada vez que me acuclillo la rótula derecha cruje, y duele. No es un dolor agudo ni paralizante, pero sí molesto.... Tengo que pedir hora al traumatólogo. Javi dice que lo de que las articulaciones acaben sonando como carracas es normal, quizá sea por eso que me siento culpable, pero aún y así tengo la sensación de que algo no funciona, y no creo que los pinchazos a la altura de la rótula tengan porqué acompañar al desgaste natural de la misma.
Debo reconocer que tempoco le he dado detalles; si me da hora para hacerme shiatsu esta semana procuraré especificar más, pero aún y así tengo la sensación de estarme comportando como una cría estúpida y quejica, quizá porque toda mi vida me han acostumbrado a no quejarme.... Si el tobillo no se hincha NO es un esguince, aunque te tires tres meses cojeando y tensándote cada vez que intentas espolear al caballo...Si no tienes fiebre no estás enferma.... Ese tipo de cosas. Entre eso y mi sempiterno empeño en ser algo así como un soldado espartano de caderas anchas, el hecho de tener una queja distinta cada semana desde que comencé a entrenar me da ganas de correrme a collejas a mí misma, lo normal sería que no abriese la boca aunque me partiera un dedo, pero claro, también es la primera vez que realmente me hace ilusión entrenar algo, hacer ejercicio, y tengo mucho más miedo del habitual a joderme en serio las articulaciones, si bien he de admitir que la rodilla lleva molestándome desde la segunda vez que fui al Tora y eso no me impidió seguir entrenando hasta el gotonpo por molesta que resultara (habiéndome dañado también la planta y los dedos del pie izquierdo...).

De todas formas, lo de ir a lesión por semana tampoco es natural, yo no me explico qué cojones pasa conmigo últimamente, no le veo sentido alguno, es como si algo no quisiera dejarme entrenar....

Estoy desanimada, muy particularmente hoy, e ir al dôjo para no ser capaz de prestar atención como es debido, ser más consciente de mis lesiones que de cualquier otra cosa y cargar de malas sensaciones a la gente que me rodea no es lo suyo. Conociéndome, además, estar allí con el ánimo que llevo a cuestas significaría potenciar la sensación de que Javi no acaba de sentirse a gusto conmigo, de que no sabe por dónde pillarme y de que no tiene muy claro hasta qué punto puede confiar en mí como alumna... debo reconocer , de toda manera, que no haber sido capaz de hablar con él apenas de nada más que de las lesiones no ayuda a que se establezca un feedback comunicativo decente. Por algún motivo me cuesta, no sé qué contarle, no sé cómo dar pie a los temas que me gustaría tratar con él, y eso me descoloca, me enturbia, porque no es en absoluto lo habitual en mí, por mucho que mis niveles energéticos esta última temporada hayan dejado, por lo general, mucho que desear.

Me apunté a budo taijutsu, entre otras muchas cosas, por obligarme a adquirir perseverancia y constancia, y no lo estoy haciendo.Sabiendo que salgo del gimnasio cargadísima de energía, me estoy dejando llevar por la pesadez previa al entrenamiento, y mi conciencia no cesa de repetirme que me estoy decepcionando a mí misma, mientras que mi razón no deja de afirmar que mi cuerpo tampoco es que esté ayudando.Mis tripas, mi intuición, no saben, no contestan, estamos intentando desanudarnos y buscar al monstruo de debajo de la cama, si quiere deje un mensaje después de la señal.

Y yo ya no sé dónde meterme.

Posted on 10/05/2006 12:00 PM Comments (14)

October 4, 2006

nUdOs En lA CabEzA






Bueno..... ¿Por dónde comenzar? Estoy en mitad de una de esas etapas en las que una no sabe hasta qué punto puede hacer caso de sus percepciones habituales, y tampoco queda claro hacia dónde ir y cómo hacerlo. Decisiones, dudas, un poquito de pimienta en los ojos....Esas cosas. Tampoco es asunto de ahogarse en un vaso de agua, una se acostumbra a vivir dentro de un dado y que a veces caiga de canto y haya que escoger qué lado es el suelo y cuál la pared, pero no por ello deja de echar de menos que las cosas sean un poquito más fáciles, que decidir sea un poco más sencillo, y que darse cuenta de qué telaraña te está tapando la cara no requiera más que abrir los ojos.
Quizá sea eso lo malo, que una se acostumbra a fluir, se crea unos patrones de decisión, y partiendo de la base de "jamás te fíes de la opción fácil pero aprovecha siempre las oportunidades que se te brindan" tire alante.Y llega un momento en que una no tiene claro cuál es la opción fácil, y ve oportunidades por todas partes y todas requieren renunciar a algo; No es que esa renuncia sea mala señal, todo lo contrario, el problema es que, habiendo diversidad de ramificaciones en el camino, resulta difícil escoger sin verse atenazada por un miedo cerval a salirse de la vía que toca, y entre una cosa y otra se dejan un poco de lado las costumbres y agarres habituales, llegando a un punto en que todo se lía y se confunde y al mirar alrededor no es posible ver más que esa pasta marrón que sale cuando mezclas pinturas sin sentido. Y es entonces cuando me pregunto dónde ha ido a parar mi percepción, mi empatía, mis flashazos de clarividencia súbita de andar por casa, y pierdo confianza en mí, pierdo seguridad, y gano miedo. Eso es peligroso, el miedo siempre es peligroso, y dificulta las cosas a la hora de establecer comunicación con gente que puede merecer muy mucho la pena pero huele ese miedo y esa inseguridad sin llegar a ver claro su origen, sin poder definirlo de forma exacta pues a la persona a quien se lo notan no hace más que esforzarse por seguir sonriendo y mostrando una seguridad arrolladora. Lo único que tienen claro es que algo no encaja y desconfían, y yo noto eso y me entristece, aunque realmente la relación de mis momentos de caos neuronal con el mundo que me rodea sea de las cosas que menos me preocupan, siempre que no haga daño a nadie.....

Necesito reposo, tranquilidad, mantener una larga conversación conmigo misma sin cosas peludas y oscuras que presionen de fuera adentro o de dentro afuera, aprender a manejar con facilidad el motor de improbabilidad que tengo entre oreja y oreja, y descansar un poquito, leñe, que estoy de mantener la guardia alta para no cagarla hasta las mismísimas narices.....

Posted on 10/04/2006 3:41 AM Comments (3)
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